Seguramente la
plaza más importante de Tánger, incluso más que la siempre ponderada plaza de
Francia, nexo entre la medina y la parte más moderna de la ciudad. Se trata de
la actual plaza 9 de abril, antes llamada soco fuera, por la que, todo tangerino,
así como todo visitante de la ciudad ha circulado en alguna ocasión.
Es en esta importante
plaza y, dominándola, es donde se encuentra el que fue cine Rex y ahora es el cine
Rif. Que por cierto, actualmente funciona como cine y cinemathèque.
Justo delante del
cine que nos ocupa y, en el tiempo en que Tánger se regía por un estatuto
internacional, tenían los autobuses de línea su terminal. Cosa impensable en la
actualidad dado el crecimiento demográfico que ha experimentado la ciudad.
Se inauguró este
cine en el año 1938, siendo, como los demás que se construyeron en la parte
nueva de la ciudad, bello y elegante, en el que se daba cita el público europeo
y sobre todo español, ya que las películas que en el se proyectaban eran
siempre habladas en castellano. Permítanme un inciso para recalcar, ya que
siempre que tengo ocasión lo digo, que los europeos nacidos o criados en Tánger
fuesen de la nacionalidad que fuesen se expresaban en español sin que se les
notase el más mínimo acento.
A partir del año 1956, año en que Marruecos consiguió su independencia, la población europea, que por cierto era la que mayoritariamente acudía a este y otros cines de la parte nueva de la ciudad, empezó a abandonar esta. Este cine se vio abocado al cierre, volviendo a abrir sus puertas años más tarde con el formato que actualmente perdura.
En su entrada
existe un espacio donde campean una cafetería en la que siempre hay, sobre todo
gente joven que van a degustar algún refresco o un té con hierbabuena y también
una tienda en la que se pueden comprar infinidad de artículos, siempre
relacionados con el cine, camisetas, posters, mochilas etc.
Una curiosidad
relacionada con este cine es que puedes comprar en el tu asiento a perpetuidad. Se
dice que Ives Sant Laurent posee uno.